Trump se atreve a ponerle fecha al fin de la guerra con Irán
El presidente estadounidense sacude el tablero geopolítico al anunciar una retirada inminente, asegurando haber conseguido el objetivo
En un giro de guion tan inesperado como determinante, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto fecha de caducidad a la intervención militar en Irán. Desde la solemnidad del Despacho Oval, el mandatario ha comunicado este martes que la ofensiva estadounidense podría concluir en un plazo de 14 a 20 días, un anuncio que ha dejado en vilo a las cancillerías internacionales y que marca un punto de inflexión en el conflicto de Oriente Próximo.
Objetivo cumplido: el argumento de la Casa Blanca
Según las palabras del propio Trump, el motivo de este repliegue no es otro que la consecución del éxito estratégico. El presidente ha sido tajante: el propósito fundamental de la campaña era impedir que Irán desarrollara capacidad nuclear, una meta que, según su Administración, ya es una realidad irreversible.
"Teníamos un objetivo y lo hemos logrado: no tendrán armas nucleares", afirmó ante la prensa. El presidente subrayó que el trabajo operativo está entrando en su fase final y que se completará en cuestión de un par de semanas, restando importancia a si se llega o no a un pacto formal antes de la salida.
El Estrecho de Ormuz: un problema "ajeno"
Uno de los puntos más polémicos de su comparecencia ha sido la postura respecto a la seguridad marítima global. Trump ha insinuado que, una vez que las tropas estadounidenses se retiren, la gestión del Estrecho de Ormuz dejará de ser una prioridad para Washington. Si la vía marítima permanece bloqueada tras la salida de EE. UU., el presidente ha dado a entender que la comunidad internacional deberá buscar sus propias soluciones, desvinculando a su país de la responsabilidad directa sobre la zona.
Un escenario de devastación y negociaciones fantasma
A pesar de que en días anteriores se había especulado con avances en el diálogo, el líder estadounidense ha sugerido que las negociaciones reales apenas han existido o no han sido necesarias para sus fines. Trump ha hecho gala de la contundencia de los ataques recientes, asegurando que las infraestructuras iraníes han quedado tan mermadas que el país "tardará entre 15 y 20 años en reconstruir" lo que ha sido destruido.
"Si vienen a la mesa de negociación será bueno, pero si no lo hacen, no importa", sentenció, reforzando la idea de que la presión militar ha sido, para él, suficiente para declarar la victoria.
Cita con la nación: discurso oficial el jueves
La expectación es máxima ante el próximo paso de la Casa Blanca. Se ha confirmado que, durante la madrugada de miércoles a jueves (hora catalana), Donald Trump se dirigirá oficialmente a la ciudadanía estadounidense a través de un discurso televisado. Se espera que en esta intervención se detallen los pormenores de la retirada y se aclare el futuro de las relaciones de Washington con sus aliados en la región.
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